Hola mi nombre es Rubi, bienvenido/a. Hoy les vengo a escribir sobre algo que me paso hace cuatro años , es una historia muy rara para mi. Yo recién había entrado a la universidad por lo que conocí a muchas personas, pero una entre ellas capto mi atención. Su nombre era A. A, era un chico muy raro, siempre caminaba rápido, era callado, un poco nervioso o obsesivo por la forma en que siempre tocaba su cabello, era como un tic de frustración. Un día el se unió con nuestro grupo de compañeros, en ese entonces eramos compañeros, cuando nosotros hablábamos el solo se quedaba callado sin opinar y sonreía cuando nosotros lo hacíamos. Él siempre se encontraba en otro mundo, yo me uní a él para ayudarlo a sentirse cómodo entre nosotros pero también respetando su espacio, entonces ambos empezamos a hablar y empezó haber una especie de complicidad entre ambos. Hablábamos de libros, series...